Yo, como muchos otros usuarios de smartphone, he dejado de usar teclas a la hora de escribir en el teléfono y soy de hecho bastante más rápido pulsando sobre la superficie capacitiva de lo que era en su día con las teclas de un móvil convencional. No tener que depender de un teclado físico en el móvil supone un ahorro en el grosor y peso del teléfono y por supuesto menos posibilidad de fallos mecánicos –teclas que dejan de responder con el tiempo o sistemas de bisagra que pierden firmeza-. Es un cambio que merece la pena. Aún quedan, lo sé, usuarios reticentes y encantados con las teclas de su Blackberry, pero creo que van a menos y es una batalla perdida.

En principio es una idea pensadas para superficies de gran tamaño, como la famosa mesa Surface –por cierto, se espera que Microsoft presente pronto una nueva versión, a la actual ya le pesan los años-, pero con el tiempo este tipo de tecnologías podrían llegar también a la telefonía móvil. Nokia, sin ir más lejos, también está investigando con materiales de propiedades similares para futuros desarrollos.
Fuente: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/el-gadgetoblog/2010/12/02/cristales-inteligentes.html